El subteniente en reserva Juan Carlos L.P. intervino al escuchar los gritos de “al ladrón”. Ya había salvado la vida de una niña en 2024 en la misma localidad.
La intervención de un guardia civil fuera de servicio evitó que un robo quedara impune el pasado jueves en Tres Cantos. El agente, un subteniente en situación de reserva identificado como Juan Carlos L.P., logró recuperar 900 euros sustraídos minutos antes a una mujer de avanzada edad tras iniciar una persecución a pie por varias calles del municipio madrileño.
Los hechos se produjeron hace una semana, cuando el guardia civil, que se encontraba fuera de servicio paseando por la localidad, escuchó los gritos de varios ciudadanos que alertaban de un robo al grito de “¡al ladrón!”. Sin dudarlo, el agente se sumó a la persecución de un individuo que huía tras haber sustraído el dinero en un cajero automático.
La escena, según relatan fuentes cercanas a la intervención, se convirtió en una carrera en la que el subteniente logró dar alcance al sospechoso. La presión ejercida por el agente resultó determinante. Acorralado, el autor del robo arrojó un fajo de billetes al suelo antes de lograr escapar subiéndose a un vehículo que le esperaba para facilitar la huida.
A pesar de no poder culminar la detención, el resultado de la intervención permitió recuperar la totalidad del dinero sustraído. El propio guardia civil se encargó posteriormente de trasladarse a dependencias oficiales para hacer entrega de los 900 euros y formalizar un relato detallado de los hechos, activando así la investigación en curso para identificar y detener al responsable.
El episodio tuvo además un desenlace emotivo. En la propia comandancia, el agente coincidió con la víctima del robo, una mujer mayor que, visiblemente afectada, relataba la pérdida de sus ahorros. Tras preguntarle por la cantidad sustraída y confirmar que se trataba de 900 euros, el subteniente le comunicó que el dinero había sido recuperado. La reacción de la mujer, entre lágrimas, derivó en agradecimientos a la labor del agente del Instituto Armado.
Compañeros del «héroe de Tres Cantos», como ya se le conocen, han subrayado que este tipo de actuaciones reflejan la capacidad de respuesta de los agentes incluso fuera de servicio.
Salvó la vida a una menor
No es la primera vez que Juan Carlos L.P. protagoniza una intervención de este tipo en Tres Cantos. En marzo de 2024, el mismo agente salvó la vida de una niña de cuatro años en un centro comercial de la localidad tras una situación crítica que estuvo a punto de acabar en tragedia.
En aquella ocasión, el guardia civil se encontraba fuera de servicio cuando detectó un revuelo en una zona de juegos infantiles. Una menor había quedado inconsciente y sin respiración, lo que generó una situación de pánico entre los presentes. Tras comprobar que la niña no respondía a estímulos y presentaba signos compatibles con una obstrucción de las vías respiratorias, el agente inició una maniobra de Heimlich que resultó decisiva.
La intervención permitió que la menor expulsara el objeto que bloqueaba su respiración y recuperara las constantes vitales antes de la llegada de los servicios sanitarios. Posteriormente, una ambulancia medicalizada atendió a la niña en el lugar, confirmando la relevancia de la actuación inicial para evitar un desenlace fatal.
Con una trayectoria que se remonta a su ingreso en el cuerpo en 1979, y tras haber desempeñado funciones en ámbitos como la lucha antiterrorista o la seguridad institucional, el subteniente se encuentra actualmente en situación de reserva activa en la Asamblea de Madrid.
